USAT recibió a Santa Teresita del Niño Jesús
La Universidad Católica Santo Toribio de Mogrovejo – USAT se vistió de gala, el viernes en el recinto universitario fueron recibidas las reliquias de Santa Teresita del Niño Jesús, que vienen recorriendo todo el país al conmemorarse los Cien años de la Orden de los Carmelitas Descalzos en el Perú.
A las 11:00 de la mañana llegó la urna conteniendo las reliquias de Santa Teresita del Niño Jesús, una hora después se celebró la eucaristía en su honor, todo ello, en el Aula Magna “Monseñor Ignacio María de Orbegozo y Goicoechea”.
En las siguientes líneas conozca un poco más de la vida de Santa Teresita del Niño Jesús
SU VIDA
Luis José Estanislao Martín y María Celia Guerin la noche del 2 al 3 de enero de 1873 tenían la alegría de recibir del Señor el noveno y último de sus hijos. Le bautizaron el día 4 con los nombres de María Francisca Teresa. Viven en Alencón Orne (Francia). Es nuestra Teresita.
Es sensible, sumamente avispada. Aprende enseguida a rezar y a los dos años ya toma la “resolución de hacerse monja”. A los tres años ya procura “no rehusar nada al buen Dios”.
El 28 de agosto de 1877 siente un profundo dolor por la muerte de su madre. Teresa escoge como “madrecita” a su hermana Paulina. En noviembre del mismo año, el Sr. Martín con sus cinco hijas -los otros hermanitos murieron muy pronto- se traslada a vivir a Les Buissonets (Lisieux). Sus hermanitas se llaman: María, Paulina, Leonia y Celina.
El 25 de marzo de 1883 Teresa enferma gravemente, hasta el domingo 13 de mayo, en que la sonrisa de la Virgen la cura milagrosamente. El 8 de mayo, de 1884 su primera Comunión constituye una “fusión” con Jesús, al cual le pide “que le quite su libertad”.
La noche de Navidad de 1886, durante la Comunión en la Misa de Medianoche, Jesús realiza “en un instante” la “conversión total” que en diez años de esfuerzo no había podido conseguir. El 29 de mayo de 1887, fiesta de Pentecostés, su padre le da permiso para entrar en el Carmelo a sus quince años. Ya se sabe de memoria la Imitación de Cristo.
El 4 de noviembre de aquel año, en compañía de su padre y de Celina, parte para Roma y el día 20 se postra ante el papa León XIII suplicándole su permiso para entrar en el Carmelo. El 9 de abril de 1888 ingresa en el Carmelo. No le faltan espinillas pero también muchas alegrías.
El 8 de septiembre, Natividad de María de 1890, llena de gozo, emite sus votos religiosos.
En enero de 1895 por orden de Madre Pñora, Inés de Jesús, Teresa comienza a escribir la Historia de un alma.
Desde junio de 1895 hasta su muerte fueron 27 meses de un terrible martirio. Llegará a decir al final de sus días Teresa “que nunca pensó que fuera capaz de sufrir tanto como sufrió”. También tuvo durante este tiempo profundos y abundantes gozos espirituales.
A las “noches de las nadas” y a los dolores que le ocasionaban “los hermanos pecadores” se unía “el océano de gracias” y “los tiempos pascuales”.
La enfermedad continuaba minando su cuerpo. Del 6 de abril de 1897 al 30 de setiembre Madre Inés fue recogiendo su “Novissima Verba”, sus últimas conversaciones, que son todo un tesoro.
El 30 de setiembre, poco antes de morir “sin el menor consuelo”, exclamó: “No me arrepiento de haberme abandonado al Amor; muy al contrario”. A las siete de la tarde miró al Crucifijo: “¡Dios mío, os amo!’, y después de un éxtasis que duró el espacio de un credo, expiró.
El 17 de mayo de 1925 el papa Pío Xl la canonizó. Su fiesta es el primero de octubre.
SUS OBRAS
Fue corta su existencia y por lo mismo no pudo ser demasiado fecunda su producción literaria.
En 1898 se publican sus escritos en Historia de un alma.
Hasta 1956 no hemos tenido una edicción auténtica de las obras de Teresa de Liseieux.
El P. Francisco de Santa Maria fue el editor de los Manuscritos autobiográficos en el citado año, subsanando definitivamente el interpolado texto de Historia de un alma. Estos Manuscritos comprenden:
Historia juvenil de una fiorecita blanca, dirigida a la Madre Inés, escrita desde enero de 1895 a enero de 1896. Este manuscrito rebosa del amor que informa toda la vida de Teresa: “Este amor misericordioso me renueva, me purifica y no me deja huella de pecado”.
Carta a su hermana Sor María del Sagrado Corazón. Escrita entre el 13 y el 16 de setiembre de 1896. Habla del Caminito. Teresa enseña que el Cuerpo Místico de Cristo tiene un corazón rebosante de amor y que éste lo es todo: “En el corazón de la Iglesia yo seré el amor”.
Continuación de su historia juvenil dedicado a Madre Gonzaga. Escrito del 3 de junio al 13 de julio de 1897. Trata de su aspiración ideal a la santidad, que se cifra en permanecer pequeñita y alegrarse de esta pequeñez, que permite a Dios cumplir en ella la obra de su misericordia santificante y se afianza en la caridad fraterna que abraza a todo el mundo.
Cartas. En 1948 Andrés Combes publicó 238
Poesías. Novíssima Verba. Consejos y Recuerdos…
SU ORACIÓN
Oh Dios, que has preparado tu Reino para los humildes y sencillos, concédenos la gracia de seguir confiadamente el camino de Santa Teresa del Niño Jesús para que nos sea revelada por su intercesión tu gloria eterna. Amén.
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