Ministerio de Cultura reúne al colectivo de las artes escénicas en histórico evento

El Ministerio de Cultura, máximo organismo de la cultura en nuestro país, realizó histórica reunión con los artistas de la escena en el Museo de la Nación. El valor histórico de este acto tiene asidero desde distintas perspectivas: Una, por ser la primera convocatoria a este colectivo artístico desde que este organismo fuera creado(setiembre del 2010), teniendo en aquella oportunidad al antropólogo Juan Ossio Acuña como Primer Ministro del ramo, de quien se puede decir tuvo poca proximidad con los colectivos de arte, entendiendo que su gestión estuvo consagrada a trazar los lineamientos de Política Cultural, así como a ejecutar las transferencias de sus órganos adscritos: Instituto Nacional de Cultura (INC), Biblioteca Nacional del Perú (BNP), Archivo General de la Nación (AGN), Academia Mayor de la Lengua Quechua, Instituto Nacional de Desarrollo de Pueblos Andinos, Amazónicos y Afroperuanos (INDEPA), Instituto de Radio y Televisión Peruana (IRTP). Sin embargo, la actual Ministra, Susana Baca de la Colina, investigadora de lo afroperuano y reconocida cantante y compositora peruana,  tuvo el buen tino de convocar a este sector para compartir los lineamientos de trabajo diseñados por su equipo, así como consensuarlos y socializarlos en la idea de articular acciones concretas en beneficio del sector, dejando clara evidencia de su espíritu democrático, percibiendo los participantes en este acto, un interés de sostener una política participativa e inclusiva. Participaron de esta reunión actores, productores, directores, dramaturgos y técnicos de escena, en forma voluntaria e independiente, y no exclusiva de Lima sino también de Trujillo, Huaraz, Ica y Lambayeque.  Se hicieron muy presentes también las diferentes formas de asociaciones existentes: gremiales, sindicales, de compañía, grupo, calle, e independientes.

Otra de las razones por las que se considera esta reunión como histórica es porque, desde el 2005, el Estado Peruano no estuvo vinculado con el quehacer teatral peruano, pues fue ese año en el que la Oficina del Teatro Nacional cerró sus puertas definitivamente, pasando a ser nuevamente considerado en la política cultural nacional, ahora en el 2011, por la Ministra Baca, después de seis largos años.

Sin ánimo de mezquindad, debo señalar que la acción política y el espíritu de la actual gestión es alentador desde su principio colectivo y participativo, pues así como para que un acto ó acción cultural sea considerada tal, es la propia validación social la que determina su reconocimiento y práctica; por tanto, el principio de trabajo formulado por el MINCU avizora un futuro prometedor para el sector cultural en nuestro país, y con ello, el de la comunidad en su conjunto, pues las políticas de cultura se diseñan pensando en el colectivo nacional, en su desarrollo integral y en el fortalecimiento del orgullo nacional a partir de la puesta en valor de sus íconos culturales. Tenemos conocimiento de que se vienen más reuniones con otros sectores del arte y la cultura, albricias por ello.

La reunión en cuestión estuvo presidida por la Ministra, quien en su saludo señaló que se debe ver al MINCU como la casa de los creadores, por tanto de su pertenencia. El Director de Industrias Culturales y Artes compartió un análisis FODA del sector y señaló una agenda a resolver, así como compartió la propuesta para el presente quinquenio, en el que consideraba: Conformar un Elenco de Teatro Nacional, el establecimiento de una política concertada para el uso de los espacios escénicos de uso público, trabajar políticas de concertación por concurso, revisión y mejoramiento de la legislación cultural (ley del artista y ley de mecenazgo), realización de concursos (creación de fondos concursables), ampliación del programa IBERESCENA, desarrollar programas de capacitación teatral,  formalización del sector , y trabajar por la defensa de los derechos de autor.

De todo lo expresado considero como un discurso y una política opuesta al planteamiento de inclusión, democracia y participación, el tema de la creación de un Elenco de Teatro Nacional, pues ella trae implícita el centralismo, y una visión eurocéntrica de la política cultural, además de que en su obrar expresa una única forma de ver, entender y promocionar el teatro, pues para atender las diferentes formas teatrales y las diferentes formas del arte escénico teatral de hoy, se tendría que tener no un elenco, sino varios elencos: un elenco de teatro para niños, un elenco de teatro contemporáneo para la visión, revisión y puesta en valor del teatro universal, un elenco con producción de dramaturgia peruana, un elenco de teatro – circo, un elenco de teatro de calle, en fin, toda la diversidad del arte escénico de hoy, que refleje ese teatro que apela a lo multidisciplinario e intercultural, el que hace política desde el arte, el que está en la vanguardia de la dramaturgia con tópicos y estéticas escénicas que hablan de nosotros como peruanos, tanto mirando al pasado como apelando a la memoria, construyendo un futuro desde el presente de la reflexión y el dialogo intercultural, un teatro que genere ciudadanía y hable de derechos culturales. Creo más bien, a diferencia de lo propuesto, que es necesario, para el Perú, un Departamento de Teatro Nacional, desde donde se gestionen acciones políticas, de producción, promoción y difusión del teatro en sus diferentes líneas, realizando concursos de dramaturgia y de puestas en escena descentralizadas, editando y publicando teatro, realizando festivales nacionales e internacionales, trabajando en conjunto con el Ministerio de Educación para  la promoción del teatro, con el consiguiente fortalecimiento del mercado, creando nuevos públicos; así como también, alentando la crítica del teatro peruano desde el entrenamiento en su  práctica y su visión. Un Departamento de Teatro es un proyecto de largo aliento, por tanto necesario. Un Elenco Nacional sólo nos remitiría a la reproducción de la corte palaciega y la mentira de ser nacional, pues por temas logísticos, es impensable que en dicho elenco participen actores, directores y dramaturgos de Puno, Pucallpa o Tumbes.

El Ministerio de Cultura del Perú fue creado por Ley Nº 29565 en el 2010. Su función es la de ser órgano rector del sector cultural, así como entre sus funciones esta el diseñar, establecer, ejecutar y supervisar la política nacional y del sector cultural, mediante dos vice-ministerios: Interculturalidad y Patrimonio Cultural e Industrias Culturales. Con la creación de un Departamento de Teatro Nacional, se articularían las líneas de acción de ambos vice-ministerios, y por consiguiente, la del propio MINCU, es decir, trabajar la interculturalidad desde las industrias culturales del arte escénico teatral.

Por lo demás, esta reunión es también histórica por la oportunidad que nos dio a los creadores del arte escénico de reencontrarnos, y sumarnos en la construcción de los lineamientos de las políticas culturales de nuestro país, construcción que debe llevar consigo una visión de “cultura y desarrollo”, pues ésta tiene una dimensión que se orienta hacia el bienestar y a la satisfacción de la ciudadanía en sus derechos y participación productiva, posibilitando la transformación y cohesión social, la afirmación, y el reconocimiento de la diversidad cultural, así como también, la promoción de la creatividad, los imaginarios y los derechos culturales en libertad.

La visión y enfoque del MINCU deben estar orientados en una visión conjunta de País, respecto a la satisfacción plena de las necesidades humanas, entendidas éstas en las capacidades, su funcionamiento, los derechos y la libertad, entendiendo que el bienestar de la persona puede ser medido mediante un índice de las funciones de la propia persona, su cultura, su desempeño y en el logro cómo persona, pues son el objetivo primario del desarrollo y de las políticas culturales, así como su principal medio.

* Carlos Mendoza Canto, Director del Instituto de Cultura Usat (ICUSAT)

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