![]() |
||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
|
||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
PRESENTACIÓN
En la Constitución Apostólica del Sumo Pontífice Juan Pablo II sobre las Universidades Católicas se ha señalado que: “…Es una responsabilidad de las universidades Católicas consagrarse sin reservas a la causa de la verdad. Es ésta su manera de servir, al mismo tiempo, a la dignidad del hombre y a la causa de la Iglesia, que tiene «la íntima convicción de que la verdad es su verdadera aliada ... y que el saber y la razón son fieles servidores de la fe…” La Escuela de Derecho, responde a esta misión y ha asumido con responsabilidad su labor de formación de profesionales comprometidos con la verdad, la justicia y el respeto por la dignidad de la persona humana. El estudiante de la Escuela de Derecho es formado, bajo estas exigencias, para responder a las necesidades sociales, razón por la que se ha puesto especial empeño en la formación referida a los aspectos conceptuales y prácticos, avalada en la amplia formación académica de nuestros docentes. El desarrollo de capacidades, forma parte también del trabajo realizado en las aulas universitarias, así la capacidad de análisis, la capacidad interpretativa y el espíritu crítico son elementos esenciales y constitutivos del perfil profesional del egresado de la Escuela de Derecho. Estas exigencias se cumplen con éxito debido a la metodología utilizada que consiste en poner especial interés en la investigación y la participación activa de los estudiantes - considerándolo el responsable de su propio proceso formativo - a través del diálogo; un estudio constante de las instituciones jurídicas en la legislación nacional y el derecho comparado; así como el desarrollo de la práctica orientada a la justicia del caso concreto. Cumplidas estas exigencias, se garantiza una formación superior de calidad nacional e internacional que nos coloca a la vanguardia de los cambios de la modernidad. Abog. Karina Aparicio Aldana
|
![]() |
|