|
|
En un mundo tan dinámico como el
de hoy en día, la responsabilidad social se ha convertido no solamente en un
imperativo categórico, sino también en el objetivo de las empresas que buscan
mejorar y mantener su competitividad. La Responsabilidad Social Empresarial
(RSE) es una filosofía, una visión renovada de la relación entre las empresas y
la sociedad, y que nace de la transición de una economía industrial a una
economía basada en la información y el conocimiento. Desde esta perspectiva, la
RSE no debe ser considerada como un costo, sino por el contrario, debe verse
como una inversión, en una lógica de mejora continua, de expansión y de
presencia en el tiempo.
Pero, ¿qué es la RSE? No existe
un concepto único para la RSE, algunos le dan significados afines como, “ética
de empresa”, “empresa ciudadana”, “desarrollo sostenible” y”desarrollo
duradero”. Todos estos significados giran en torno a una lógica común, que
corresponde al criterio del Triple Bottom Line que evalúa el desempeño
global de una empresa en los aspectos económicos, de protección ambiental y de
contribución social.
Investigaciones recientes en la
Comunidad Europea sobre el tema de la ética, muestran un 62% de ciudadanos
europeos que sostienen que el mundo económico no dedica suficiente atención a la
responsabilidad social, esto se puede explicar porque la sociedad civil viene
solicitando el respeto de los derechos fundamentales de la persona y de la
comunidad local, además del respeto y la protección del ambiente, yendo más allá
de la inconsistente relación que asocia la ética a la beneficencia, en vez que
al respeto de los derechos.
Como
nace la RSE
A mediados de los años 90, luego
de la Cumbre de Río (1992), las Naciones Unidas invitaron a las grandes empresas
multinacionales a definir acuerdos comerciales que contemplaran y tutelaran los
derechos humanos de base (de los trabajadores) y el respeto del ambiente. Estos
acuerdos no se limitaban a la simple creación de una plataforma contractual
equitativa y ecológica, sino también a un preciso compromiso con el mundo, la
sociedad humana, y el ambiente.
En sí la Responsabilidad
Social Empresarial es un importante e imprescindible instrumento para
manejar una empresa, mejorar el desempeño financiero, optimizar la cohesión
interna, y la gestión operativa. Para el marketing es una nueva vía hacia el
posicionamiento del producto y la marca. Para los ciudadanos y consumidores la
RSE es un valor. Las empresas que se orientan hacia la RSE, lo pueden hacer por
conveniencia económica, por convicción profunda, por moda, o por sugerencia de
otras organizaciones. En cualquier caso las ventajas son evidentes,
constituyéndose en un elemento de estabilidad interna y un factor de
competitividad.
La
Norma SA 8000
La Norma SA 8000 (Social
Accountability 8000) se definió con el objetivo de concentrarse sobre los temas
sociales y ambientales, relacionados a los derechos de los trabajadores. La
Norma introducida en 1997 por la SAI (Social Accountability Internacional), que
es un instituto público de investigación y servicios con sede en los Estados
Unidos y Gran Bretaña, es un estándar de reconocido nivel internacional y por lo
tanto verificable por los consumidores o las empresas. En el caso de las
empresas, son varias las modalidades para obtener la certificación: desde la
credibilidad y fiabilidad de la organización, la confianza por parte de los
consumidores y organizaciones sociales, hasta la reducción de los riesgos en el
lugar de trabajo. Además, la certificación es una Norma “flexible” que puede ser
usada en cada sector productivo y en cada parte del mundo. En el mundo son más
de 400 empresas certificadas con SA 8000, siendo el país latinoamericano más
representativo Brasil con casi 70 certificaciones.
Las empresas juegan dos partidos
paralelos y de igual importancia: una sobre el mercado, en la cual estructuran
una cadena de abastecimiento eficiente en busca de un equilibrio
productivo-económico-financiero, en grado de enfrentar a la competencia,
generando valor agregado; y otro partido lo juega en el sistema interno, en el
cual se busca crear una organización flexible y eficaz lista para hacer frente a
todas las posibilidades infinitas de cambios que caracterizan el sistema
empresarial. En ambos casos es necesario evaluar los efectos de la actividad
empresarial en el territorio de referencia. En ambos casos, el factor humano es
el elemento fundamental que da vida a la actividad empresarial. Elemento que la
empresa dispone y que con sus competencias, conocimiento, creatividad y
dedicación determina de manera sustancial el éxito empresarial, sobretodo cuando
la empresa opera en un sector comercial tecnológicamente innovador y avanzado.
La satisfacción y el orgullo de pertenecer a una determinada empresa se reflejan
de manera sutil en la percepción de los clientes, determinando una relación de
empatìa que mejora el nivel de servicio y que lleva al éxito empresarial. Es por
esto, que es importante que las personas tengan una percepción de atención
constante por parte de la empresa donde trabajan, y cuando esta percepción sea
reforzada cada día, con la credibilidad, la equidad y el respeto de la
individualidad, se logrará un clima empresarial de confianza, lo que muchas
empresas buscan hoy en día.
La RSE tiene entonces una
orientación hacia el mejoramiento continuo, y siendo las personas el centro de
las empresas, se debe promover entre los valores de la propia cultura
empresarial, el reconocimiento de la contribución de cada una al trabajo común.
CIDES - USAT
REGRESAR
|